«Se llevaron todo, hasta los seguidores de redes sociales»: dura acusación de Squella contra Boric
El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, criticó fuertemente al gobierno anterior de Gabriel Boric, asegurando que dejó las arcas fiscales vacías y no traspasó ni siquiera las cuentas institucionales en redes sociales a la nueva administración.
Santiago, Chile. — En el programa desde la Redacción de la Tercera, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, lanzó una dura crítica al expresidente Gabriel Boric al acusarlo de haber dejado el país en una situación crítica tanto financiera como administrativa tras el cambio de mando. En una entrevista concedida al programa Desde la Redacción de La Tercera, Squella afirmó que la actual gestión ha debido enfrentar desde el inicio múltiples obstáculos heredados, incluyendo la ausencia de recursos en caja y la no entrega de activos digitales institucionales.
“Cuando se habla de que apenas había 40 millones de dólares en caja, significa que se llevaron todo. Es así de simple. El Presidente Boric se llevó hasta los seguidores de las redes sociales“, declaró Squella de manera textual, destacando lo que calificó como un vaciamiento completo de recursos y herramientas de comunicación oficial.
La frase ha generado controversia inmediata en el ámbito político, ya que alude directamente a las cuentas institucionales en plataformas digitales —como las redes sociales del gobierno—, que según el dirigente republicano no fueron transferidas adecuadamente a la nueva administración. Esta acusación refuerza las críticas recurrentes desde la oposición respecto a la transición del gobierno de Boric, enfatizando un supuesto deterioro en las finanzas públicas y en la continuidad administrativa.
Squella contextualizó su declaración al señalar que el gobierno entrante recibió un escenario complejo en lo político y administrativo. Mencionó específicamente la cifra de 40 millones de dólares como el monto restante en caja al momento del traspaso, lo que —a su juicio— evidencia un agotamiento total de los recursos disponibles. Esta situación, agregó, ha complicado la capacidad de respuesta de la actual gestión frente a las demandas inmediatas del país.
La referencia a los «seguidores de las redes sociales» se interpreta como una metáfora fuerte para ilustrar hasta qué punto, según Squella, el gobierno anterior habría «llevado» o no entregado elementos básicos de continuidad institucional. En la práctica, las cuentas oficiales en redes sociales suelen ser gestionadas por el Estado y traspasadas entre administraciones para mantener la comunicación pública, por lo que la omisión de este traspaso representaría, a ojos del presidente del Partido Republicano, un acto de obstrucción o negligencia grave.
Hasta el momento, no se han registrado respuestas oficiales desde el entorno del expresidente Gabriel Boric ni de exautoridades de su gobierno respecto a estas afirmaciones. Sin embargo, declaraciones de este tipo suelen intensificar el debate político en Chile, especialmente en un contexto de polarización entre el oficialismo anterior y la actual coalición de gobierno.
Squella utilizó la entrevista para subrayar las dificultades que enfrenta la nueva administración desde su inicio, posicionando estas críticas como parte de un diagnóstico más amplio sobre la herencia recibida. El dirigente republicano ha sido consistente en señalar que el cambio de mando implicó asumir un Estado con recursos limitados y estructuras debilitadas, lo que —según su visión— explica parte de los desafíos actuales en materia económica y de gestión pública.
Esta acusación se suma a otras voces de la oposición que han cuestionado la administración fiscal durante el período de Boric, incluyendo referencias a deudas pendientes, compromisos no honrados y una supuesta falta de transparencia en la entrega de información. No obstante, el énfasis en los «seguidores de redes sociales» añade un componente novedoso y simbólico, al vincular la crítica no solo a lo financiero, sino también a lo comunicacional y digital, ámbitos clave en la política contemporánea.
El Partido Republicano, liderado por Squella, continúa así marcando distancia con el gobierno anterior, utilizando estas declaraciones para reforzar su narrativa de «reconstrucción» institucional y económica tras lo que describen como un período de desgaste. La polémica, previsiblemente, seguirá alimentando el debate público en las próximas semanas, mientras se espera mayor detalle o eventuales contrarréplicas desde sectores afines al expresidente Boric.
