Olivares se desmarca de Parisi en la megarreforma de Kast
El diputado del Partido de la Gente (PDG) Javier Olivares rechazó seguir la línea de su líder Franco Parisi, quien llamó a votar en contra de la iniciativa del Gobierno. “Yo no tengo órdenes de nadie”, afirmó el parlamentario.
En Santiago, Chile, el diputado Javier Olivares (PDG) marcó distancia clara respecto a la postura de Franco Parisi, vicepresidente del partido, frente a la megarreforma anunciada por el Presidente José Antonio Kast. Mientras Parisi pidió rechazar la Ley Miscelánea, Olivares abrió la puerta a apoyarla, siempre que el texto llegue con mejoras y se discuta con tiempo.
“La única persona que a mí me ordena es el electorado, nadie más. Yo no tengo órdenes de absolutamente nadie, ni siquiera del partido”, dijo Olivares en declaraciones recogidas por varios medios. La frase cayó como un balde de agua fría en un partido que ya arrastra tensiones internas.
El proyecto, que el Ejecutivo ingresará al Congreso la próxima semana, incluye más de 40 medidas, entre ellas una rebaja de impuestos a las empresas. Parisi había sido tajante: recomendó a sus diputados votar en contra, argumentando que deja de lado a la clase media. Olivares, en cambio, señaló que ve “cosas que son bastante positivas” y que está dispuesto a analizar el detalle.
“Yo quisiera votarlo a favor porque va a significar un apoyo al gobierno”, expresó el diputado en el programa Sin Filtros. Eso sí, insistió en que lo importante es estar ordenados y que el Gobierno presente un buen proyecto, no algo improvisado a última hora.
Desafío interno en el PDG
Esta diferencia pone de manifiesto una vez más las divisiones al interior del Partido de la Gente. Olivares no es el único que ha mostrado discrepancias. También se menciona al exintegrante de la bancada Cristián Contreras, conocido como “Dr. File”, quien ha cuestionado públicamente la conducción de Parisi.
El diputado Olivares enfatizó que su rol es representar a su distrito y contribuir al debate legislativo. “Si hay cosas que no me parecen, yo voy a dar mi punto de vista y votaré en consecuencia”, añadió. Para él, el mandato viene de los votantes, no de las directrices partidarias.
Mientras tanto, desde La Moneda han intensificado las gestiones para conseguir apoyos. El ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García (RN), se reunió con Olivares. También hubo encuentros con otros parlamentarios del PDG, como el jefe de bancada Juan Marcelo Valenzuela.
Olivares reconoció que el proyecto aún puede mejorarse. “Hay cosas que se pueden siempre solucionar, hay cosas que siempre se pueden mejorar. El gobierno está en eso, nos está comunicando aquello, así que vamos a escuchar en qué va a quedar finalmente este proyecto”, explicó.
Además, el parlamentario respondió a su compañera de bancada Pamela Jiles, pidiendo no “demonizar” la rebaja de impuestos a los empresarios. Argumentó que medidas de este tipo pueden generar desarrollo para el país.
Tensiones que no son nuevas
El PDG ya ha mostrado fisuras en otras oportunidades. La independencia que reclaman algunos de sus diputados choca a veces con la línea que marca Parisi desde afuera. Olivares, sin embargo, fue claro en que respeta el liderazgo de Parisi, pero no se siente obligado a seguirlo ciegamente.
“Lo más importante en política es poder estar ordenado”, dijo, aunque dejó entrever que, si el texto final convence, su voto podría inclinarse por el apruebo. Eso genera un escenario complejo para el partido justo cuando el Gobierno busca viabilidad legislativa para su principal reforma económica.
Hasta el cierre de esta edición, Olivares mantenía conversaciones con el Ejecutivo. El proyecto busca reactivar la economía a través de incentivos a la inversión y otras medidas de apoyo, pero sus críticos —entre ellos Parisi— sostienen que no resuelve los problemas de la clase media.
En el Congreso, la discusión recién comienza. El texto llegará con bombos y platillos como la primera gran reforma del mandato de Kast, pero su tramitación dependerá de los votos que logre reunir. Y en ese tablero, el PDG aparece dividido: por un lado, la señal de Parisi; por el otro, la independencia que reclama Olivares y otros.
El diputado insistió en que su decisión final dependerá del contenido definitivo. “Vamos a escuchar”, reiteró. Mientras tanto, el revés para la unidad partidaria queda servido. En política chilena, estas grietas internas suelen agrandarse cuando hay proyectos grandes en juego.
Olivares, electo por su distrito, prioriza el diálogo y las mejoras al texto por sobre una orden cerrada. Parisi, en tanto, mantiene su postura de rechazo inicial. Dos visiones que, por ahora, conviven dentro del mismo partido, pero con evidentes diferencias de enfoque frente a la megarreforma de Kast.
La Cámara de Diputados será el primer escenario donde se mida esta tensión. Y el país, atento a si el PDG logra ordenarse o si las voces disidentes marcan el ritmo de la discusión