Gobierno aprueba Plan Parafina en maratón legislativa ante la fuerte alza de combustibles
El Ejecutivo despachó en tiempo récord desde la Cámara de Diputadas y Diputados el proyecto de ley que busca contener el precio de la parafina ante la fuerte alza de combustibles que afecta al país.
En Santiago, Chile, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este martes el proyecto conocido como Plan Parafina, primera iniciativa legislativa despachada por el Gobierno en su actual gestión. La medida responde al denominado bencinazo, el alza significativa en los precios de las bencinas y el diésel que comenzará a regir en los próximos días.
El texto, ingresado con urgencia de discusión inmediata, fue respaldado con amplio margen en la Sala y ahora pasa al Senado para continuar su tramitación. Según los fundamentos del Ejecutivo, el objetivo central es estabilizar el precio del kerosene doméstico, comúnmente llamado parafina, devolviéndolo a los niveles registrados en febrero de 2026 durante el otoño e invierno.
“Gracias a esta ley podremos disminuir en más de cien pesos el precio de la parafina por litro y mantener en un nivel estable su precio a lo largo del invierno”, señaló una fuente del Gobierno al fundamentar la iniciativa, destacando el impacto esperado en los hogares de menores ingresos que utilizan este combustible para calefacción.
Medidas clave del Plan Parafina
El proyecto faculta al Ministerio de Hacienda para incrementar en hasta US$60 millones el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP) mediante transferencias de recursos del Tesoro Público, acción que podrá ejecutarse hasta el 31 de diciembre de 2026. Esta inyección de recursos busca financiar la contención del precio de la parafina y evitar que el alza del petróleo internacional, influida por el conflicto en Medio Oriente, se traslade completamente a los consumidores.
Además, el Plan Parafina incluye una subvención de $100 mil mensuales para propietarios de taxis y taxis colectivos, beneficio que se extendería por hasta seis meses mientras dure la contingencia provocada por el aumento de los combustibles.
La aprobación se produjo en una sesión especial marcada por el tenso debate legislativo. Parte de la oposición intentó sin éxito rechazar el artículo que ajusta el impuesto específico del petróleo a las empresas, argumentando posibles efectos negativos sobre las pymes. A pesar de las críticas, el proyecto avanzó con respaldo mayoritario tanto de oficialismo como de sectores de centroizquierda.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha sido el principal impulsor de estas medidas paliativas. El secretario de Estado anunció previamente el paquete ante el impacto del bencinazo, priorizando la estabilización de la parafina y apoyo al transporte público menor en lugar de una intervención más amplia en las bencinas.
Avance legislativo y próximos pasos
La celeridad con que se despachó el proyecto desde la Cámara convierte al Plan Parafina en la primera ley aprobada por el Gobierno en esta maratón legislativa. Diputados de diversos sectores reconocieron que, pese a las discrepancias, no existía margen para bloquear la iniciativa ante la inminencia del alza de combustibles.
Ahora el texto ingresa al Senado, donde se espera un debate similar sobre el equilibrio entre la protección a los consumidores más vulnerables y el impacto fiscal y en las empresas. El Ejecutivo ha enfatizado que las medidas son transitorias y buscan mitigar los efectos del incremento en el precio internacional del petróleo.
Organismos como la ENAP han oficializado alzas recientes en distintos combustibles, lo que ha intensificado la presión sobre los hogares y el sector transporte. La parafina, en particular, había registrado un aumento que preocupaba especialmente en regiones con mayor uso de este combustible para calefacción durante los meses fríos.
Expertos consultados en el debate legislativo coincidieron en que la estabilización del precio de la parafina a niveles de febrero representa un alivio directo para miles de familias. No obstante, algunos legisladores advirtieron que el ajuste al impuesto específico podría generar tensiones adicionales en el sector productivo.
El Plan Parafina forma parte de un conjunto más amplio de acciones anunciadas por el Gobierno para enfrentar la contingencia energética. Entre ellas destacan también medidas para el transporte público, aunque el foco principal de la ley aprobada recae en el kerosene doméstico y el apoyo a taxistas.
Con esta aprobación, el Ejecutivo busca demostrar capacidad de respuesta rápida ante la crisis de precios de los combustibles. El proyecto continúa su camino legislativo en el Senado, donde se definirá su versión definitiva antes de pasar a revisión constitucional y eventual promulgación.
La tramitación exprés refleja la prioridad que el Gobierno asigna a contener los efectos del bencinazo en los sectores más expuestos. Hogares de bajos ingresos y conductores de taxis colectivos son los principales beneficiarios proyectados una vez que la ley entre en vigencia, siempre que el Senado apruebe el texto sin modificaciones sustantivas que retrasen su implementación.
Hasta el momento, el Plan Parafina representa el primer hito legislativo concreto del actual equipo económico en respuesta a la volatilidad de los precios energéticos. Su éxito dependerá del respaldo que obtenga en las próximas etapas y de la efectividad real en la estabilización del precio de la parafina durante los meses de mayor demanda invernal.
