Al menos 60 detenidos en Nicaragua por expresar opiniones sobre la captura de Nicolás Maduro
La Policía Nacional arrestó arbitrariamente a decenas de personas por comentarios en redes sociales, celebraciones privadas o no replicar la propaganda oficial, según denuncia una organización de derechos humanos. Las aprehensiones se registran sin orden judicial tras la operación estadounidense que llevó a la detención del mandatario venezolano.
Managua, Nicaragua – Al menos 60 personas fueron detenidas de forma arbitraria por la Policía Nacional de Nicaragua en los últimos días, tras expresar opiniones, celebrar o manifestar apoyo en redes sociales a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por tropas estadounidenses, según informó este viernes el organismo defensor de derechos humanos Monitoreo Azul y Blanco.
Estas detenciones se producen en un contexto de alta tensión regional luego de la operación militar llevada a cabo por Estados Unidos el pasado 3 de enero de 2026 en Caracas, que resultó en la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales relacionados con narcotráfico y otros delitos.
El Monitoreo Azul y Blanco detalló que esta nueva ola represiva se ejecuta sin orden judicial y se basa únicamente en expresiones de opinión: comentarios en redes, celebraciones privadas o el simple hecho de no repetir la propaganda oficial. La organización calificó estas acciones como una grave violación a los derechos humanos fundamentales.
Detenciones en múltiples departamentos del país
Las aprehensiones arbitrarias se concentran en al menos ocho departamentos y regiones de Nicaragua: Chontales, Matagalpa, Managua, Jinotega, Chinandega, Estelí, Granada, Masaya, y las regiones del Caribe Norte y Caribe Sur. El reporte del organismo, actualizado al 9 de enero de 2026, documenta además 18 incidentes entre detenciones colectivas e individuales.
Del total de personas aprehendidas, 49 permanecen detenidas sin información sobre su situación legal, lo que genera preocupación por posibles desapariciones forzadas o falta de debido proceso. Nueve personas han sido liberadas tras su arresto, mientras que tres sufrieron retenciones temporales sin cargos claros ni acceso a procesos judiciales transparentes.
La organización Monitoreo Azul y Blanco, integrada por activistas nicaragüenses que monitorean violaciones a los derechos humanos desde 2018, destacó que las detenciones están motivadas por opiniones contrarias a la postura oficial del gobierno que copresiden Daniel Ortega y Rosario Murillo, aliados históricos de Maduro.
En su denuncia pública, el organismo hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que preste atención a esta nueva ola represiva en Nicaragua y exigió la libertad para todas las personas presas políticas en el país.
Hasta el momento, las autoridades nicaragüenses no han emitido ningún informe oficial que confirme o desmienta estas detenciones. Reportes periodísticos independientes señalan que las acciones se enmarcan en un “estado de alerta” ordenado por Rosario Murillo tras la captura de Maduro, que incluyó vigilancia reforzada en barrios y plataformas digitales.
🚨 Alerta Nicaragua
— Monitoreo Azul y Blanco (@AzulyMonitoreo) January 9, 2026
El Monitoreo Azul y Blanco registró al menos 60 detenciones arbitrarias tras la captura de Nicolás Maduro.
Al 9 de enero de 2026, las detenciones se extienden a al menos ocho departamentos del país. pic.twitter.com/7X8iaWBQhJ
Reacción de la embajada de Estados Unidos
En paralelo, la embajada de Estados Unidos en Managua recordó este viernes que, si bien Venezuela dio un paso importante al liberar a un gran número de presos políticos tras los eventos recientes, en Nicaragua más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas, entre ellas pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos.
«Venezuela dio un paso importante hacia la paz al liberar a un gran número de presos políticos. En Nicaragua, más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas, entre ellas pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos. ¡La paz solo es posible con libertad!», señaló la representación diplomática en un mensaje difundido en redes sociales.
Esta situación evidencia el control que ejerce el gobierno nicaragüense sobre la libertad de expresión y la disidencia interna, en un momento de drásticos cambios en el equilibrio de poder regional tras la caída de Maduro, un aliado clave para el régimen de Ortega y Murillo.
Organizaciones de derechos humanos continúan recopilando denuncias y urgiendo transparencia sobre el paradero y estado de salud de los detenidos, mientras la comunidad internacional observa con atención los desarrollos en el país centroamericano. fuente:BioBio