Contraloría revela casi $18 mil millones sin rendir en la Municipalidad de Valparaíso: ¿Qué ocultan las cifras del final de la gestión Sharp?
La auditoría al período 2023-2024 detectó serias falencias financieras y administrativas, incluyendo actividades proselitistas en horario laboral por parte de autoridades, lo que derivó en sumarios y remisión de antecedentes a la justicia.
Valparaíso, Chile. Una auditoría realizada por la Contraloría General de la República al tramo final de la administración municipal encabezada por el exalcalde Jorge Sharp, correspondiente a los años 2023 y 2024, arrojó graves irregularidades que incluyen un saldo acumulado de casi 18 mil millones de pesos sin rendir cuentas, deficiencias en la gestión contable y faltas a la probidad administrativa.
El Informe Final N° 151-2025 del organismo fiscalizador estableció que la cuenta «Deudores por rendición de cuentas» mantiene un saldo de $17.965.143.939 sin que el municipio haya efectuado gestiones efectivas para exigir su rendición o reintegro correspondiente. Esta situación refleja un descontrol financiero significativo en los últimos años de la gestión anterior.
Además, se detectaron prácticas contables inadecuadas, como la realización de conciliaciones bancarias a través de simples planillas en Excel, consideradas vulnerables a manipulaciones, en vez de utilizar los sistemas oficiales establecidos. Esto generó giros globales no contabilizados por $13.738 millones y cheques caducados por más de $1.100 millones que aún aparecen en los registros, impidiendo determinar con precisión el saldo real de las cuentas corrientes municipales.
Irregularidades en probidad y uso de horarios laborales
El informe también acreditó incumplimientos en materia de probidad. En particular, se constató que el exalcalde y la entonces directora de Desarrollo Comunitario (Dideco), Carla Meyer —quien posteriormente fue candidata—, realizaron actividades de carácter proselitista valiéndose de sus cargos y durante horarios laborales.
En el caso de la exdirectora de Dideco, la auditoría identificó específicamente en mayo de 2024 un total de 57 horas y 40 minutos de atrasos que no fueron descontados de su remuneración. Se detectaron, asimismo, manipulaciones manuales en los registros de asistencia y el pago completo del sueldo pese al no cumplimiento de la jornada, periodos que coincidían con acciones de campaña electoral.
Estos hallazgos llevaron a la Contraloría a ordenar la instrucción de sumarios administrativos en el municipio, además de remitir los antecedentes al Ministerio Público y al Consejo de Defensa del Estado (CDE) para las acciones que correspondan.
Reacciones de los involucrados
El concejal Dante Iturrieta, de la UDI, manifestó su satisfacción con los resultados de la fiscalización, señalando que «el informe de Contraloría clarifica que efectivamente hubo situaciones que de verdad eran faltas a la probidad, faltas a la ética, faltas a todo. Hubo intervención electoral y situaciones que denunciamos y que hoy son ratificadas. Lo que espero es que la nueva administración corrija estos errores y adopte las medidas necesarias, especialmente respecto de los sumarios pendientes».
Por su parte, el exalcalde respondió mediante una declaración escrita, defendiendo su gestión y cuestionando el enfoque de las observaciones. «A más de un año del término de nuestra gestión, el informe de Contraloría es claro en descartar irregularidades graves, en particular todas las denuncias realizadas con un fin político por sectores opositores a nuestra gestión, como fue la de uso de recursos municipales para fines electorales. También realiza recomendaciones para la mejora continua de la gestión municipal e identifica aspectos administrativos que entiendo deberían ser resueltos y actualizados durante la nueva administración», indicó.
La exdirectora de Dideco fue consultada sobre los hechos, pero prefirió no emitir declaraciones por el momento.
Estos antecedentes reviven denuncias previas sobre la administración municipal en Valparaíso y ponen el foco en la necesidad de fortalecer los controles internos para evitar repeticiones en el futuro. La nueva autoridad comunal deberá ahora enfrentar las recomendaciones y los procesos administrativos derivados de esta auditoría, en un contexto donde la transparencia financiera se vuelve esencial para la confianza pública en la gestión local.
