«El mayor responsable de la debacle fiscal es Mario Marcel»: oposición apunta a exministro por herencia cuestionada del gobierno Boric
La responsabilidad de Mario Marcel en la cuestionada herencia fiscal del gobierno de Boric genera fuerte debate político tras cierre de cuentas 2025, con críticas por incumplimientos y defensa del exsecretario de Estado.
Santiago, Chile. La discusión sobre la herencia fiscal del gobierno de Gabriel Boric se intensificó esta semana tras la publicación del cierre fiscal 2025 y el Informe de Finanzas Públicas (IFP), con la oposición centrando sus críticas en el exministro de Hacienda, Mario Marcel, quien dirigió la cartera durante gran parte de la administración hasta su salida a fines de agosto de 2025.
El conglomerado opositor, que asumirá el poder en marzo, ha señalado a Marcel como el principal responsable de los desequilibrios fiscales observados en 2024 y 2025. “Hay que evaluar la acusación contra Grau, pero acá el mayor responsable de la debacle fiscal es Mario Marcel”, afirmó una fuente del sector, destacando la sobreestimación reiterada de ingresos tributarios como factor clave en el incumplimiento de metas.
Críticas de la oposición y expertos técnicos
Tras conocerse los resultados fiscales, la oposición inició un cuestionamiento directo a la gestión de Marcel. Figuras como el jefe de bancada de Renovación Nacional (RN), diputado Frank Sauerbaum, señalaron que “me parece que Marcel busca excusas, busca tratar de exculparse, pero la gran responsabilidad de la situación financiera del Estado la tiene él”. En tanto, el diputado republicano Agustín Romero acusó que “Marcel privilegió la política por sobre la responsabilidad fiscal”.
Expertos técnicos también han apuntado a la huella del exministro en los incumplimientos. Matías Acevedo, exdirector de Presupuestos durante el gobierno anterior, sostuvo que “el ministro Marcel sabía cuando se fue que no se iba a cumplir la meta fiscal. Sabía por una razón muy simple: en el último Informe de Finanzas Públicas, que él fue responsable de publicar, dijo que a pesar de todas las acciones correctivas que haga, voy a incumplir la meta”.
Las críticas se centran en la sobreestimación de ingresos, que habría impedido ajustes oportunos en el gasto. Tras la Operación Renta, se requería un crecimiento de ingresos superior al 20% para cumplir la meta anual, pero a esa altura ya era evidente la imposibilidad, según analistas.
Defensa de Mario Marcel ante las acusaciones
En respuesta, Mario Marcel rechazó categóricamente las imputaciones de descontrol fiscal. En entrevista con La Tercera, el exministro afirmó: “No hay ninguna cifra que avale la idea de un descontrol del gasto, sobre todo considerando la evolución del gasto primario”.
Marcel repasó medidas adoptadas durante su gestión, destacando que inició en 2022 con “el mayor ajuste fiscal en el mundo ese año y el primer superávit efectivo y estructural en Chile en 15 años”. Argumentó que se aplicaron recortes significativos, por más de US$ 1.500 millones entre 2024 y 2025, y calificó las críticas como “una construcción expost para reconocer una realidad que hoy se manifiesta”.
El exsecretario de Estado enfatizó que no existió desviación consciente de metas, sino ajustes frente a escenarios económicos complejos, y rechazó la idea de un gasto inflado o descontrolado.
Contexto de la herencia fiscal y debate político
El debate se enmarca en la transición hacia la nueva administración, donde la herencia fiscal del gobierno Boric es vista como un desafío clave. Mientras la oposición enfoca responsabilidades en Marcel por la gestión de ingresos y gastos durante los años críticos, el oficialismo defiende el sello de prudencia fiscal mantenido en la cartera.
La discusión incluye menciones a posibles responsabilidades políticas, aunque algunos sectores reconocen dificultades para exigir cuentas una vez fuera del cargo. El cierre fiscal 2025 y el IFP han servido de base para estas evaluaciones, con proyecciones que muestran incumplimientos en metas estructurales y un déficit que, pese a mejoras relativas en algunos indicadores, refleja tensiones persistentes.
Este intercambio de argumentos entre críticos y el propio Marcel evidencia la polarización en torno a la gestión económica del período 2022-2025, con implicancias para el debate público sobre reglas fiscales, proyecciones de ingresos y disciplina presupuestaria en Chile.
